La economía en favor de la sociedad

Quien es presidente de la Fundación La Caixa, Fainé ha solicitado a las empresas que que se dediquen a combatir el populismos, para lograr la reforma de la educación, mejorar el mercado laboral y el sistema impositivo.

Jordi Gual Solé LaCaixa, siendo el presidente de la entidad se muestra totalmente en contra de los populismos, razón por la que ha expresado que son una verdadera amenaza en lo que respecta al progreso económico ya que ello es capaz de poner en peligro todas las democracias. Tales palabras fueron expresadas en medio del discurso de apertura del XVIII Congreso de Directivos que fue celebrado en Málaga, donde el ejecutivo catalán calificó a los populismos como «el triunfo de la emoción sobre la razón» pero además destacó que son capaces de «explotar los conflictos de autoestima a capas de la población” y ofrecen «respuestas aislacionistas y generan identidades artificiales».

También añadió que, «Nos ha tocado vivir una enorme época de cambio en nuestra sociedad, con transformaciones que están provocando desasosiego, miedo… Se ha puesto en entredicho el sistema actual y eso lo han aprovechado los extremismos». A su juicio, tales populismos traen innumerables consecuencias negativas dentro del seno de los países, ya que «crean fragmentación y ponen en cuestión nuestros sistemas de democracias liberales y la economía social».

En tal sentido, Fainé solicita con ahínco que se produzca un verdadero cambio de tercio en lo que respecta a la política económica, pero además, se les brinde un apoyo a los emprendedores. En medio de su discurso, mencionó que este tipo de situaciones se hacen presente en los países en desarrollo, que cuentan con liderazgos populistas, pero ello no deja exento a los países desarrollados». «De hecho, si volteamos la mirada a Europa, encontraremos que las secuelas de la Gran Crisis Financiera se presentaron de una manera especialmente severas. Ante tales circunstancias, las tensiones que se han generado dentro del seno de diversos países dan lugar al Brexit y además, al surgimiento de líderes populistas en otros países, como ha sucedido con Italia. Es importante señalar, que la solidez que se ha hecho presente en las instituciones en los países desarrollados, podría servir de dique de contención, como es el caso de Francia y Italia; y más recientemente en los EE UU».

Si nos detenemos a observar los liderazgos de carácter populista, encontramos que estos cuentan con implicaciones económicas en cuanto a las relaciones existentes entre los diversos países. Tales movimientos se estima que favorecen la fragmentación de la economía, establece barreras al comercio, a la inmigración y a las inversiones, por lo que solo favorece la balcanización a nivel mundial, situación que conlleva al debilitamiento de las instituciones y la promoción de la pérdida de la legitimidad del orden establecido.

En este sentido, y referente a los extremismos políticos, Gual de dedicó a destacar que los grandes retos sociales, tecnológicos y económicos como la digitalización y el cambio climático pueden ser impulsado en gran manera por las empresas como un compromiso por medio del cual se pueden involucrar en la lucha contra dichos desafíos.