¿Discapacidad o capacidad diferente?

El concepto de equidad añade precisión al concepto de igualdad al atender a la singularidad y a la diversidad humana en su parcial o total diferencia. En la actualidad el concepto de discapacidad no resulta ser tan discriminante y ofensivo como resultaba en otras épocas, y esto es debido a su evolución en el tiempo, siendo entendido en la actualidad como ciertas oportunidades para  participar en la sociedad de aquellas personas que poseen una discapacidad, o desde una óptica más humanizante, con capacidades diferentes. Lo mismo está ocurriendo con el tabú en torno a la marihuana, ya es más fácil y abiertamente permitido hablar sobre los tipos de semillas, los armarios para su germinación e incluso decidir el tema de la  iluminación cultivo interior de marihuana.

Aun cuando se está abriendo un  espacio para la aceptación e integración  de las personas que poseen capacidades diferentes, se siguen observando ciertas actitudes un tanto negativas y la existencia de barreras en el entorno social. Por lo tanto, si se desea una sociedad madura éticamente, se debe dejar de hablar y hacer sentir discapacitadas a estos seres humanos, dando paso a una evolución donde todos reconozcamos las capacidades, habilidades y destrezas de los individuos indistintamente de la condición y estado físico que posean.

Otro punto importante que se debe tener en consideración es la diferenciación entre los conceptos de diversidad y discapacidad. Se puede entender la diversidad como la peculiaridad desde un punto de vista más humano entorno a las personas, y va asociado a elementos que guardan relación con el género, la etnia, la religión, el hándicap, la tendencia sexual, la procedencia, entre otros. 

Por su parte, al hacer referencia a la discapacidad se puede encontrar en la literatura especializada más específica su relación directa con lo que se maneja como minusvalía,  deficiencia, o bien discapacidad como tal. En este sentido, se entiende por deficiencia ese estado en el que la función corporal normal de un individuo es perdida, mientras que por discapacidad, se hace alusión a la deficiencia por pérdida de alguna función corporal que se debería dar de manera normal. En tanto la minusvalía se trata de la desigualdad o desventaja con la que cuenta un individuo debido a una discapacidad. 

Una vez aclarado cada uno de estos términos, es importante traer a colación el término diversidad que no se encuentra relacionado directamente con el término diversidad ya que ello resultaría una contraposición o un simple reduccionismo. Más bien la idea es hacer referencia a esas similitudes o diferencias que muestran los géneros, las procedencias, las creencias, como un sentido de enriquecimiento y humanización de las diferencias con miras a la equidad.   

De manera que, ante este panorama se genera una igualdad en el desarrollo con gran valor para la sociedad con igualdad de oportunidades incluyendo el desarrollo de competencias culturales y cognitivas, y con ello el surgimiento de una expresión diversa en la que cada individuo recibe lo que requiere y no lo que tiene todo el mundo, lo que corresponde a la diferencia, singularidad y diversidad de la humanidad.

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