Consejos para el cuidado de personas que presentan dependencia

Quizás uno de los mayores retos que podemos enfrentar en nuestras vida se trata de los cuidados paliativos de un familiar que presente dependencia o alguna discapacidad. Este se trata de un gran compromiso, esfuerzo emocional, una carga física, sin dejar a un lado el impacto económico que, como se sabe, supone un gran problema.

Cuando se hacen presente tales situaciones, que lamentablemente se hacen cada vez más frecuentes y a edades más tempranas, suele ocurrir que nos encontremos indefensos y desorientados ante la avalancha de acciones y decisiones que deben ser abordadas.

¿A dónde llevar a nuestro familiar? 

Esta se trata de la primera cuestión que se debería considerar bien sea por casos de dependencia o discapacidad, aunque la casa habitual siempre se trate de la mejor opción ya que en ella se puede mantener la estabilidad, la privacidad, y la rutina.

Se trata de un ambiente que es conocido y funciona como el mejor aliado para todos, sobre todo cuando se trata de adultos que han sido afectados por enfermedades mentales como el Alzheimer, Parkinson, demencia, entre otros.

Incluso si se trata de una casa pequeña o una a la que se le tengan que hacer determinadas adaptaciones, ya que a fin de cuentas esta será la opción que más nos compensará. Siempre hay que considerar que una esperanza de vida mayor para las personas es que continúen residiendo en sus hogares.

¿Se necesita de ayuda?

Siempre nos va a afectar cuidar a una persona durante 24 horas, los siete días de la semana, pues no queremos que nuestra persona apreciada se encuentre sola, estando vigilantes y en guardia a cada momento.

Debido a ese constante cuidado y acompañamiento no quedará tiempo para nosotros, y es por esta razón que las personas que necesitan una silla de ruedas o ayuda en su aseo, suelen ocasionarnos daños físicos. Cuando se trata de personas que presentan enfermedades mentales, los retos son otros, como por ejemplo: cambios de conducta, pensamientos errantes o acciones que suelen ser peligrosas. 

Otro aspecto que dejamos de abarcar es atender nuestras necesidades y obligaciones como compras, médicos, gestiones, entre otros. Todo ello suele generarnos una gran situación de estrés y malestar desatendiendo nuestras rutinas básicas como cocinar, limpiar, etc.

Cuando llevamos una carga adicional atendiendo a algún paciente en casa, necesitamos recurrir a una guía de tareas domésticas que se realizan de forma habitual, como lo son: 

  • Cuidado personal: Baño, comidas, vestirse, necesidades fisiológicas, aseo personal.
  • Cuidado del hogar: Cocina, limpieza, lavado ropa, planchado, compras.
  • Cuidado de la salud: Administración de medicamentos, visitas médicas, terapias psíquicas o de rehabilitación.
  • Cuidado emocional: Acompañamiento, actividades manuales, conversación, juegos.

Un aspecto relevante es que, en casi todas las ocasiones, las personas que suelen recibir cuidados tienden a ser más colaborativas con otras personas que no son sus familiares directos.Sobretodo al momento del aseo o de atender sus necesidades básicas y fisiológicas.